Música onda

Música onda

Onda Fitness

¿Cuáles son los beneficios de la Anjaneyasana o la postura de la luna creciente?

¡Realízala correctamente y evita lesiones!

07/08/2017 | 03:00 pm

Por: Alexa Abello


Las extensiones de columna son frecuentes en muchas de las asanas o posturas de Yoga: generalmente, como sucede en la secuencia del Saludo al Sol, ven seguidas por una flexión de la columna y se van combinando de forma alternativa y de forma coordinada con nuestra respiración para movilizar toda nuestra cadena posterior.

Anjaneyasana o la postura de la luna creciente es una asana que nos ayuda a abrir nuestro pecho y nuestras caderas y a estirar la cadena posterior de nuestro tren inferior.

Comenzamos colocándonos de rodillas con la pierna derecha adelantada, apoyando las dos manos en el suelo por delante de nuestro torso y colocando el pie derecho entre ellas. La rodilla derecha está flexionada y debe colocarse justamente encima del talón del pie derecho, y ejercemos presión sobre el suelo con este pie.

Por detrás, la rodilla izquierda está apoyada en el suelo y mantenemos las caderas bien abiertas. La pierna izquierda está estirada sobre el suelo y debemos notar cómo se estira la zona del cuádriceps y del psoas. El pie izquierdo está apoyado con el empeine sobre el suelo.

Desde esta posición, incorporamos nuestro torso y apoyamos las dos manos sobre el muslo derecho mientras llevamos nuestro coxis hacia el suelo: para poder mantener el equilibrio es necesario que activemos la musculatura de nuestro core y que sintamos cómo “crecemos” hacia el techo desde nuestra pelvis y pasando por nuestra cabeza.

Inhalamos y llevamos los brazos unidos por encima de nuestra cabeza: nuestro pecho está abierto de modo que se facilita el hecho de coger aire. Inspiramos un poco más y llevamos nuestra cabeza hacia atrás mientras arqueamos nuestra espalda: es importante que mantengamos esa sensación de “crecer” hacia el techo para crear espacio entre las vértebras de la columna.

Los beneficios de la asana de la luna creciente

La postura de la luna creciente nos ayuda a trabajar la musculatura de la espalda, haciendo especial hincapié en los erectores espinales y en la musculatura de la zona lumbar. Así mismo, también nos ayuda a trabajar la musculatura interna de nuestro abdomen, responsable de mantener una postura correcta, a través de la elongación axial.

¡Incluye esta postura en tu práctica de yoga diaria!